Health Action International

 


Política de medicamentos en la 54a Asamblea mundial de la Salud

Mayo 2001

Creciente asociación de la OMS con el sector privado: ¿respondiendo a las necesidades de la salud pública o a las prioridades de las compañías?

En mayo último, cinco compañías farmacéuticas multinacionales y cinco agencias internacionales [i], incluyendo la OMS, se asociaron para reducir los precios hasta en 80% de los medicamentos para VIH/SIDA. [ii] La finalidad de la bien publicitada "Iniciativa para Acelerar el acceso" fue mejorar el acceso a los tratamientos necesarios para la mencionada dolencia. Los informes de las negociaciones con los países interesados revelaron que la industria asoció a los descuentos, condiciones que dañarían en el largo plazo, la capacidad de los países en desarrollo para hacer que estos medicamentos estén disponibles y al alcance de la gente. [iii] Actualmente, sólo cinco países, Malí, Costa de Marfil, Ruanda, Senegal y Uganda han negociado reducciones de precios con cuatro compañías para que los antiretrovirales estén disponibles a precios más bajos. Sin embargo, los estudios sugieren que aún con las reducciones de precios, los precios son inalcanzables. Un crítico sugiere que "un 80% de reducción de los precios, suena impresionante, pero, ¿qué significa eso?.. Al precio de US$ 720-US$1320 por persona al año, estos tratamientos ofrecidos por las transnacionales son todavía más altos que los precios de US$600, US$347 y US$285 ofrecidos por tres fabricantes de genéricos de la India. El acceso permanece siendo un problema: sólo 300-400 personas se beneficiarán en Malí este año, de los 350 mil infectados con VIH en ese país. Ellos se suman a los 120 afortunados de Senegal y los 1300 de Uganda. Esto significa 0.01% de los 25 millones de personas que viven con el VIH en Africa." [iv]

Actualmente, la OMS participa activamente en varias iniciativas internacionales de salud, que comprometen poderosos intereses del sector privado. También obtiene más y más fondos de empresas comerciales y grupos vinculados a ellas, para apoyar sus programas de trabajo. Esta creciente dependencia de las compañías y de sus recursos financieros conlleva el riesgo que la OMS se distraiga de su función normativa y de su rol como organismo diseñador de políticas sobre asuntos de salud pública. También desalienta la búsqueda de otras posibilidades de financiamiento que estén más en la línea de lograr las metas de la OMS en atención primaria de salud.

Como organización líder en salud pública, la OMS debe establecer claras reglas sobre cómo colaborar con el sector privado. Debe dar marcha atrás y analizar críticamente si las bien publicitadas iniciativas público-privadas en las cuales está comprometida tienen más relación con los fines políticos y económicos de las corporaciones que con resultados en la salud pública. También tiene que demostrar que los pobres se benefician directamente de esa asociación pública-privada. La medida en que la OMS depende de la relación y financiamiento de las corporaciones afecta fundamentalmente cuán bien puede apoyar el logro de las metas de salud pública y asumir las limitaciones de los gobiernos para hacerlo .

La industria y la OMS
La asociación de la industria con el sector público es a menudo considerada como resultado de una mayor responsabilidad social, aunque un examen más cercano sugiere que puede estar más relacionado con sus propios intereses. Por ejemplo, en 1991, HAI descubrió que la compañía farmacéutica MSD había sido exitosa al poner un experimentado funcionario suyo - y pagado por ella - en el equipo de la Iniciativa Libre de Tabaco de la OMS. Un anuncio interno de la compañía señaló que esta era una "maravillosa oportunidad para continuar tendiendo puentes", y dijo que la corporación esperaba que la persona fuera un "efectivo embajador" [v]. Cuando se preguntó acerca de los potenciales conflictos de intereses entre las metas de salud pública de la OMS y el motivo de lucro de la industria, la Directora General de la OMS dijo que ella no descartaría la posibilidad de tener empleados de la industria farmacéutica destacados a la OMS. [vi]

En Octubre 2000, la OMS anunció que tomaría medidas para contrarrestar la influencia de las corporaciones del tabaco en respuesta a un hallazgo del Comité de Expertos de la OMS: algunas compañías de tabaco habían infiltrado la organización e intentaban minar su agenda contra el hábito de fumar.[vii] El informe afirmaba que "compañías del tabaco en algunos casos, han tenido sus propios consultores en puestos de la OMS, pagándoles para servir a los objetivos de las compañías del tabaco mientras trabajaban para la OMS. Algunos de estos casos levantaron serias interpelaciones acera de la posibilidad de que la integridad de la capacidad de decisión de la OMS hubiera sido comprometida." [viii]

A menudo, la forma en que las compañías hacen sus utilidades, no es evaluada sistemática o públicamente por la OMS y otros asociados potenciales. La discusión acerca del "partenariado", frecuentemente no toma en cuenta el hecho que las mismas compañías que dicen estar en el camino de llenar brechas de financiamiento antes cubiertas por los gobiernos, son a menudo las mismas que han presionado exitosamente para que se disminuyan los impuestos a las corporaciones. En algunos casos, ellas son conocidas como violadoras de acuerdos internacionales sobre protección ambiental, normas laborales y prácticas de mercadeo. [ix]

Si la OMS o los Estados Miembros dejan de lado su responsabilidad de promover la salud pública y en vez de eso promueven el involucramiento de las corporaciones en iniciativas internacionales de salud pública, ¿qué consecuencias tendrá esto para los ciudadanos?. Es necesario mucha más investigación acerca de las consecuencias a largo plazo y de tipo social, de la asociación entre el sector público y el privado.


Las directrices de la OMS sobre el trabajo con el sector privado

En la reunión del Consejo Ejecutivo de la OMS en enero último, los Estados Miembros discutieron las directrices de la OMS sobre el trabajo con el sector privado orientado a obtener resultados sanitarios (Doc. EB107/20). Mientras que el documento fue mencionado sólo como un punto informativo de la agenda, muchos países, incluyendo Venezuela, Italia, Congo, Francia, Bélgica, Suecia, Brasil, Costa de Marfil, India, China, Guatemala, Bangladesh y el Chad se pronunciaron al respecto. La mayoría de estas delegaciones levantó serias preocupaciones acerca del mantenimiento de la independencia de la OMS cuando la organización tenía mucha interacción con la industria. La mesa directiva decidió formar un grupo electrónico de trabajo que facilitaría a los miembros del Consejo y a sus asesores, revisar y fortalecer las directrices (Informe del Consejo Ejecutivo en sus sesiones 106 y 107, A54/2). [x] Se suponía que este grupo "virtual" informe al Consejo Ejecutivo en enero próximo. Sin embargo, a la actualidad, este grupo electrónico no ha sido creado todavía.

Mejorar las directrices
Las directrices presentadas al Consejo Ejecutivo tienen una serie de vacíos:

  • No dan una clara definición de 'conflicto de intereses'. Una consecuencia de esto es que recibir empleados del sector privado, incluyendo compañías farmacéuticas, no es percibido como un conflicto de intereses.
  • No enfatizan el riesgo relacionado al involucramiento del sector comercial en investigación (tal como la potencial ampliación de la definición de una enfermedad para incrementar el mercado de productos).
  • No tienen ninguna previsión para una evaluación independiente de donantes potenciales y su cumplimiento de estándares convenidos por la OMS y en acuerdos internacionales sobre derechos humanos, el medio ambiente, prácticas de mercadeo y laborales.

El principio cardinal de las directrices debe ser la completa transparencia y responsabilidad pública. HAI-AIS sostiene que la interacción de la OMS con todo donante del sector privado debe ser contractual y públicamente accesible. El proceso para evaluar y aprobar acuerdos, como está dispuesto en las directrices, es totalmente interno. En aras de la transparencia, las directrices deben permitir que la revisión independiente tenga carácter mandatorio. Como una de las partes interesadas, la OMS no puede monitorizar sus propios acuerdos contractuales. Debe llevarse a cabo una monitorización y evaluación externas, del trabajo que compromete empresas comerciales para ver si se logran resultados sanitarios equitativos y sostenibles. Un importante vacío de las directrices es la falta del rol sustancial de la sociedad civil en la monitorización de las relaciones de la OMS con el sector privado.

No solamente las ONG y los Estados Miembros han mostrado preocupaciones sobre la creciente relación de la industria con la OMS, así como de las actuales directrices. También sectores de la misma OMS. El informe de un seminario sobre interacción público-privada co-auspiciada por la OMS el año pasado [xi] afirma claramente que "es oportuno para la OMS retroceder de la situación actual y reflexionar sobre el rol apropiado del "Partenariado" Internacional entre el sector Público y Privado (Global Public Private Partnership) con el fin de satisfacer necesidades de salud pública y de equidad". Además, los participantes del seminario hicieron un llamado para que se lleve a cabo una discusión abierta sobre las directrices de la OMS. Ellos dijeron que dicha discusión debe involucrar a gobiernos miembros, la sociedad civil y otras partes interesadas, tomando en cuenta la evidencia y análisis a nivel internacional y nacional.

En principio, HAI/AIS y muchas otras ONG de interés público, no están contra la cooperación de la OMS con el sector privado. Sin embargo, hay grandes diferencias en la calidad, sostenibilidad y en las relaciones de poder, envueltas en los tipos de cooperación que ahora llevan la etiqueta de "partenariado". HAI/AIS apoya las iniciativas que mejoran la salud pública en una forma sustentable y equitativa. Por esa razón, llama a un debate público sobre las mejores formas que las partes interesadas pueden trabajar con la OMS para alcanzar tal objetivo.


RRecomendaciones para la acción

Para la OMS:

  • La organización debe desarrollar un mecanismo transparente y responsable que involucre a Estados Miembros y la sociedad civil para monitorizar todas sus interacciones con el sector privado.
  • La OMS debe disponer la evaluación independiente de donantes potenciales y su cumplimiento de estándares convenidos por la OMS y de acuerdos internacionales sobre derechos humanos, medio ambiente, prácticas laborales y de mercadeo.
  • Antes de participar en alguna iniciativa público-privada, la OMS debe demostrar que los beneficiarios del proyecto, particularmente los pobres, se beneficiarán directamente en una forma equitativa y sostenible. Cada interacción debe ser evaluada de acuerdo a criterios de salud pública. Este mecanismo debe ser aplicado a todo tipo de interacción con corporaciones y sus organismos asociados.
  • Todas las asociaciones público-privadas de la OMS deben basarse en acuerdos contractuales, accesibles al público. Debe haber una cláusula que permita la finalización del contrato y la posibilidad de publicidad negativa si las corporaciones no cumplen el acuerdo contractual.
  • El uso de la palabra "partenariado" por la organización debe ser reemplazado por términos que describen con mayor precisión la relación real.
  • La OMS debe asegurar que los Estados Miembros estén involucrados en el proceso de toma de decisiones sobre las interacciones público-privadas, de tal manera que las prioridades nacionales de salud, tales como las políticas de medicamentos esenciales y los programas de inmunización, no sean dañados.
  • La OMS debe llevar a cabo una evaluación de anteriores "partenariados" para revisar si los pobres se han beneficiado de ellos y si otras alternativas podrían haber producido mejores resultados para la salud pública y las políticas, a un precio menor.
  • Con el fin de proteger su propio mandato e integridad, la OMS debe explorar otras fuentes de financiamiento que no sean de las corporaciones y estén más en la línea de sus objetivos de atención primaria de salud
  • · Las Directrices de la OMS sobre el trabajo con el sector privado orientado a lograr resultados sanitarios (EB 107/20) deben ser revisados y fortalecidos para: (a) definir claramente posibles conflictos de intereses (b) proveer adecuados mecanismos para asegurar una completa transparencia y responsabilidad pública (c) prohibir el destaque de empleados de las compañías a la OMS, particularmente de la industria farmacéutica. El personal o consultores deben revelar cualquier conflicto de interés potencial cuando son empleados por la OMS (d) exigir que toda interacción público-privada que comprometa a la OMS debe estar basada en contratos que están disponibles públicamente (e) incluir mecanismos para monitorización y evaluación externas de todo el trabajo que envuelve empresas comerciales para ver si han sido logrados resultados sanitarios equitativos y sustentables.
  • El secretariado debe también facilitar y apoyar el acuerdo del Consejo Ejecutivo de crear un grupo electrónico de trabajo cuyo fin es mejorar las directrices y que informará de sus logros al Consejo en Enero 2002.

For Member States:

  • Los gobiernos deben apoyar el rol sustancial de la sociedad civil en la monitorización y evaluación de las interacciones de la OMS con el sector privado.
  • Los países del sur que participan en iniciativas público-privadas deben demandar su participación en la toma de decisiones sobre cómo dichas iniciativas son organizadas, ejecutadas y evaluadas, de tal modo que sus prioridades y problemas no sean marginadas en el proceso.
  • Hasta que efectivamente, la OMS sea capaz de mostrar que tiene en funcionamiento mecanismos para guiar y evaluar todo lo que se refiere a sus actividades con el sector privado, los Estados Miembros deben hacer un llamado a favor de una moratoria de nuevas interacciones público-privadas que comprometan a la OMS.
  • Los Estados Miembros interesados deben participar en el grupo electrónico de trabajo cuyo objetivo es fortalecer y revisar las Directrices de la OMS sobre el trabajo con el sector privado. Ellos deben ser alentados para comprometer en este proceso a consultores apropiados como fue propuesto por la mesa directiva del 107 Consejo Ejecutivo en enero último.

Health Action International/Acción Internacional para la Salud es una red de alrededor de 150 organizaciones y grupos de consumidores, trabajadores de salud, grupos de desarrollo involucrados en asuntos de salud y medicamentos, en más de 70 países. HAI/AIS sostiene que todos los medicamentos deben satisfacer necesidades médicas reales, tener ventajas terapéuticas, ser aceptablemente seguros y estar al alcance de todas las personas que los necesitan.

Este documento está basado en una declaración elaborada por HAI e IBFAN y presentada en la 107ª. Reunión del Consejo Ejecutivo de la OMS. También recoge material acerca del " partenariado" público-privado preparado por Judith Richter para el seminario de HAI Europa, "Partenariado público-privado: satisfaciendo las reales necesidades de salud o las agendas de las corporaciones?".


References

[i] Multinational drug companies: Boehringer-Ingelheim, Bristol Meyers, Squibb, Glaxo-Wellcome, Hoffman LaRoche and Merck. International Agencies: WHO, UNAIDS, UNICEF, W.B. and UNDP
[ii] Harris, G. "Adverse reaction: AIDS gaffes in Africa come back to haunt drug industry at home-Price cuts abroad deepen domestic trouble as firms reveal 'true' cost of pills-John le Carre's new villain" The Wall Street Journal, 23 April 2001.
[iii]Barton Gellman, "A Turning Point That Left Millions Behind. Drug Discounts Benefit Few While Protecting Pharmaceutical Companies Profits" in Washington Post, December 28, 2000.
[iv]Weissman, R. "Mali accepts big-4 initiative" from E-drug list serv, 10 April 2001.
[v] "WHO's partnership with the industry: A letter to Dr. Brundtland from HAI, 18 May 1999. http://www.haiweb.org/campaign/ppi/brundtland.html.
[vi]Brundtland, G. Letter to HAI regarding WHO's relationship with the pharmaceutical industry received 22 June 1999. http://www.haiweb.org/campaign/ppi/sponsorship.response.html
[vii]Price, A. "WHO takes measures to counter tobacco company influence", Kyodo News Service/Associated Press, 10 October 2000.
[viii] Jones, J. "Tobacco companies mounted "dirty tricks" campaign against WHO" British Medical Journal, 321:319, 5 August 2000.
[ix] Alliance for a corporate-free UN, http://www.corpwatch.org/un.
[x] In the Report of the Executive Board on its 106th and 107th sessions, it states "…members considered that the guidelines needed refinement and they asked the Organization to continue to examine the matter, taking into account the comments expressed at the meeting, as well as additional views that should be obtained by a process of further consultation with Board members."
[xi] International seminar on 'global public-private partnerships for health and equity' 23-24 November 2000. Organised by the Society for International Development (SID), the World Health Organization (WHO) and Istituto Superiore di Sanita (ISS) and held at the National Health Council, Rome, Italy.